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En la convención

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Mirna había ahorrado parte de su dinero para ir a la convención, ya había previsto el costo de la entrada, la comida y el dinero que le sobraba era para comprar mercancía de su caricatura favorita. Recién había cortado con su novia Leslie, su relación duró 11 meses pero una gran parte de esto fue que Mirna se fijó en alguien más, su nombre era Eréndira.

Decidieron que iban a tratar de ser amigas porque su amistad iba a poder resistir todo. Fueron a la convención con un grupito de amigos, esa comunidad era muy pequeña así que era muy común  que en el camino saludaran gente o que hicieran más amigos por la red que crecía.

Mirna le pidió a Leslie que la acompañara a un stand donde había muchos peluches originales de las diferentes caricaturas, Mirna sabía exactamente cual pedir, pidió dos personajes. Leslie se distrajo viendo la mercancía de un stand enfrente así que no vio la compra.

Cuando regresaban al lugar donde se habían sentado le regaló el peluche de su personaje favorito de un videojuego. Leslie se emocionó muchísimo aunque en una parte de ella le dolió un poco el gesto pero lo aceptó de todas formas.

Leslie en una de sus vueltas a la convención reconoció a Eréndira pero pensó que era normal ya que eran una comunidad pequeña. Sin embargo cuando regresó a donde estaban sus amigos vio una bolsa con un peluche, era del mismo stand al que habían ido pero ese no era el personaje favorito de Mirna.

En menos de medio segundo conectó la situación y por un momento le dieron ganas de vomitar, de repente ya no quería el peluche que le había dado, sintió que este apestaba a culpa. Trató de actuar natural pero no pudo por lo que decidió irse de la convención sin avisarle a nadie, no quería que la vieran llorar.

Mirna regresó al lugar donde estaban todos y se le hizo raro no ver a Leslie, no le tomó mucha importancia a pesar de lo extraño de la situación. Mirna se quedó todavía un rato conviviendo.

Mientras tanto Leslie se la pasó llorando en el transcurso a su casa, lo poco que se había puesto de delineador se había diluido. Generalmente ella recibía un mensaje cuando Mirna llegaba a casa pero las horas se hicieron más largas y cada vez era más noche.

Se preocupó así que marcó a su casa, su hermano le dijo que pensó que estaba con ella pero al enterarse que no lo estaban se contagió la preocupación. Quedaron de acuerdo en que si alguien sabía de ella inmediatamente se comunicarían con el otro.

A las 10 de la noche recibió una llamada de Mirna, Leslie contestó muy preocupada pero al escucharla se calmó muchísimo. Mirna le contó toda la historia de lo que había pasado con Eréndira, le compró el peluche de su personaje favorito pero no se había atrevido a dárselo así que como vivían cerca de la misma estación de metro con pisos de mármol  la esperó hasta que llegara.

Leslie sintió como se le quebraba la voz y las ganas de llorar eran incontrolables, por lo que no dijo nada y colgó. Era hora de dejarla ir.

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