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El arte de cocinar ¿simple o complejo?

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El arte de cocinar es tan simple o tan complejo, todo depende de ti.

[Visita Kiwilimón si te gusta esta receta ||Fuentes: KiwiLimón y Milenio ||Vídeo: Youtube ]

Es simple cuando tienes amor por el arte de cocinar.

Si para ti pasar horas frente a la elaboración de un platillo y disfrutas todo el proceso, será algo muy sencillo de hacer y buscar así esos secretos culinarios para irlos implementando de a poco en su elaboración será un para ti como buscar tesoros.

Ver por ejemplo a mi esposo cocinar me resulta un deleite porque disfruta paso por paso, acción por acción y puede pasar horas en la elaboración de los alimentos.

Cuando nos sentamos a la mesa frente a un platillo bellamente decorado y delicioso es sublime y para él resulta satisfactorio

En lo que a mí respecta, la cocina no me atrae en lo más mínimo.

Cocino porque hay que hacerlo y si bien no tengo mal sazón, realmente lo veo como un proceso de qué va primero y qué sigue mientras hago 2 o 3 cosas a la vez.

Termino, presento y sirvo y si bien todo es comestible… me da una sensación de pesar que en unos cuantos minutos se acabó un platillo que me llevó bastante tiempo en su elaboración.

Bueno, no soy la mejor fuente de inspiración en estos casos pero puede ser que te encuentres en mi mismo mundo y puedo entonces decirte que vale la pena conocer ciertos detalles culinarios que nos ayudan a realizar esta tarea de la mejor forma logrando platillos comestibles :-)

Y quizá uno de los mayores retos a los que me he enfrentado en la cocina es el preparar arroz… y en particular el arroz blanco. Pudiera resultar un platillo de lo más simple, pero no lo es.

Hacer arroz tiene su complicación porque o te sale bien o te queda hecho grumos, sabe rico o realmente es incomestible.

Bueno, para los amantes de la cocina y para quienes buscamos esos tips que nos ayuden a facilitar el proceso de cómo hacer arroz blanco sin morir en el intento aquí te va el mayor de los consejos:

Enjuaga 1 taza de arroz blanco (no precocido, convertido o cocinado rápidamente) en varios cambios de agua fría.

Esto es, enjuaga el arroz 2 o 3 veces con tus manos hasta que el agua quede casi transparente y así eliminamos el almidón quien es es el responsable de que se peguen los granos.

Escurre el arroz a través de un tamiz de malla fina (si tienes uno) y combina el arroz con ½ cucharadita de sal y 1 taza de agua (para el arroz blanco de grano corto) o 1¼ tazas de agua (para el arroz blanco de grano largo) y coloca todo en una cacerola profunda que tenga una tapa hermética de preferencia.

Agita la sartén para combinar, no revuelvas.

Pon a hervir la mezcla de arroz y agua y cubre la olla con la tapa ajustada antes de reducir el fuego a lo mínimo, con el objetivo de que hierva lentamente.

Cocina el arroz sin destapar la olla durante 18 minutos.

Retira la sartén del fuego y destapa, colocando una toalla de cocina limpia y seca para que absorba el líquido por lo que se evita que la humedad gotee sobre el arroz y así el arroz reposará.

Cubre la sartén bien con la tapa.

Dejaremos entonces reposar el arroz tapado durante 15-20 minutos para que termine adecuadamente su cocción.

Retira la tapa y con un tenedor esponja el arroz pasándolo suavemente haciendo una especie de surcos.

Sirve inmediatamente y… seguramente obtendrás un arroz bello y comestible :-)